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Foco en: Tomás Lawrence Presidente de Fundación Interpreta

26 de Enero , 2018

En ColungaHUB te encuentras con un polo de transformación social positivo”

¿Cómo llegaste a la sociedad civil?

Trabajé durante muchos años en el sector privado pensando que estaba cambiando el mundo desde distintos ámbitos, al menos esa era la premisa que yo tenía, hasta que me dí cuenta que en realidad no lo estaba cambiando, si no que estaba ayudando solamente a un sector de la población. Comencé mi búsqueda sobre qué es lo que quería hacer, y justo coincidió con que habíamos decidido ser papás con mi señora, ahí sentí que quería dejar un mundo mejor para mis hijos. Me encontré con Joselyn Gatica y con Ignacio Loyola y decidimos renunciar al mundo privado y crear una agencia social. Esta agencia social lo que hacía era apoyar a distintas ong en temáticas de comunicación y tecnología. Ahí nos dimos cuenta que había una deuda social con la temática migrante, y lo que está ocurriendo con la sociedad civil es que hay un modelo asistencialista hacia la migración, con un montón de iniciativas súper buenas, pero con una deuda muy importante con los migrantes. Entonces decidimos dar este giro para poder darles información, empoderarlos, porque con información son menos vulnerables. Siempre estuve en voluntariados desde pequeño, mi papá era bombero y siempre estuve interesado en ayudar a otros.

 ¿Desde hace cuánto tiempo existe Interpreta?

Interpreta tiene más de 3 años desde que partimos como una agencia y luego como ong. Queríamos empezar a apoyar a los hispano hablantes porque era la población migrante que más había en el país, pero nos dimos cuenta que la migración haitiana estaba con una tasa de victimización más grande porque no tenían la información adecuada, no había información en creol.  Es así como empezamos a trabajar en la plataforma T-zen, que tiene toda la información en ese idioma y que tiene más de 10.000 usuarios hoy en día. Ahí lo interesante fue que nosotros levantamos la información con la misma comunidad, ellos nos ayudaron a hacer la traducción.  Luego decidimos tomar el modelo de T-zen para poder llevarlo a la comunidad árabe parlante, especialmente a los refugiados sirios que llegaron al país. Lanzamos la aplicación Salam la semana pasada. Estas plataformas tienen temáticas culturales e información operacional básica, además con puntos georeferenciados, entre otras cosas.

¿Cuáles son los desafíos que tienen para este 2018?

En el tercer trimestre vamos a lanzar otra aplicación, esta vez para la comunidad hispano parlante. Otro desafío que tenemos es la internacionalización de este modelo. Está funcionando, la gente lo está ocupando, los está ayudando que es lo más importante. Generamos alianzas para poder lograrlo, nosotros solos no podemos hacerlo, con T-zen hicimos alianza con la Embajada Juvenil de Haití, con el Servicio Jesuita a Migrantes, con universidades, mientras que para Salam nos juntamos con la Beneficiencia, con PwC, entonces mientras más alianzas, mientras más sinergias tengamos, vamos a poder seguir amplificando y llevar a este modelo a otros países porque la temática migrante es un tema a nivel mundial.

¿Cómo ha sido para ustedes estar en ColungaHUB?

En ColungaHUB te encuentras con un polo de transformación social positivo, con un montón de personas con energía, con ganas de querer cambiar el país y el mundo. Por eso tomamos la decisión de estar en el tercer sector. Estar acá en Colunga nos ha permitido asistir a talleres, conversatorios, que nos ayudan a aprender sobre la gestión de una organización, para que en el fondo no muera, poder contactarnos de manera rápida con distintos actores, por ejemplo hoy en día estamos hablando con América Solidaria, con Fundación Mapocho y con Fundación Sonrisas. Desde que llegamos hicimos una alianza muy fuerte con Pro Bono donde nosotros hemos derivado casos de migrantes que no tienen acceso a apoyo legal, vamos conectando a las personas.

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